El vitrolero - ¿La pantalla asesinó a la música? 

León, Guanajuato

Arte y Tendencias

El vitrolero - ¿La pantalla asesinó a la música?

Por Jacobo Cerda   14/08/19

¡Advertencia preliminar! En el siguiente relato se describen algunos datos que pudieran parecer influenciados por una teoría conspirativa de gran alcance y si no estás preparado, no los leas, porque son reales.

Dicho lo anterior, comenzaré describiendo los hechos del día en que presuntamente la pantalla asesinó a la música.

Es el 1 de agosto de 1981 y MTV transmite su primer video musical que lleva por título Video killed the radio star. A partir de ese momento, a manera de presagio o una posible amenaza, la sentencia era que la música pasaría de un plano meramente auditivo a las pantallas. Las canciones sucesivas en la transmisión de ese día, al recitar su título, podrían parecer parte de una poesía que anuncia lo que está de ocurrir.

Es muy pronto para culpar a la pantalla de un supuesto asesinato, por lo que defino aspectos preliminares:

Tele proviene del griego, lejos. Podría pensarse entonces, que la televisión es una especie de oasis lejano que además de distante es distinto. Es un objeto visto desde lejos que puede ser engañoso.

No hay cinismo al encontrar en ciertas definiciones que la televisión es el medio de comunicación de masas por excelencia. Surgió a inicios del siglo XX y si bien la intención era pasar información de un lado a otro, se convirtió en compañía imprescindible en los hogares. Además fue la nana de varias generaciones y actualmente las pantallas, en sus diversos formatos, están presentes en nuestra cotidianeidad.

De acuerdo con un estudio publicado en el New York Post el 8 de noviembre de 2017, revisamos la pantalla de nuestros teléfonos 80 veces al día (y la cifra ha crecido). Los jóvenes pasan nueve horas al día, aproximadamente, frente a una pantalla y hay una fuerte dependencia a mirarla constantemente ¡incluso una persona puede presentar características de ansiedad después de 10 minutos de no revisar su smartphone!

Regresando a la búsqueda de los culpables de tan atroz ‘asesinato’, existe una pista en la manera de operar por parte de las empresas de la industria musical. Y es que hay un término que viene del inglés pay, que literalmente significa pagar y se le conoce ‘payola’ al hecho de pagar por sonar, o dicho de modo más amplio, la ‘payola’ es la manera para posicionar y repetir una canción cierto número de veces en los medios.

La música puede ser perversamente manipulada ya que, de las llamadas bellas artes, es la única que no reside en un soporte físico. Es decir, que la manera para escuchar una canción es por medio del movimiento del aire a través del espacio y por tanto se convierte en un mensaje que se recibe por medio de un sentido que no elegimos conscientemente cancelar.

Además, la música nos genera varios sentimientos a través de su ‘modo’, y somos capaces de identificar de manera muy sencilla el ‘modo’ mayor y menor, es decir el feliz y el triste. Existen ejemplos en YouTube de canciones conocidas como Nothing else matters en ‘modo’ mayor o en ‘modo’ feliz, o el caso contrario, Don’t worry be happy pero en ‘modo’ menor. La industria musical sabe manejar estos ‘modos’ a su modo de modo que mantienen un equilibrio y aunque washawasheamos alguna canción, podemos ‘sentirla’, pero no te creas especial, si lo sientes es porque lo saben. 

Reconocemos fácilmente lo triste de lo feliz y si nos está ocurriendo algo que nos haga sentir de cierto ‘modo’, asociamos la situación vivencial con la canción que está sonando y por medio de la ‘payola’ que nos repite varias veces o aparece como sugerencia en repetidas ocasiones, se convierte en el nuevo imaginario colectivo y cumple también con nuestra necesidad de ser reconocidos ante una sociedad. 

En el último trimestre de 2018, la música vía streaming se consumía en su mayoría a través de los smartphones, es decir, que se convirtió en algo muy personal y que, además, llevas a todas partes. Por eso se dice, «enviar nudes» —¿qué?, ¡manden la playlist!—. Por medio de estas pantallas podría pensarse que se ‘salvó’ la música. ¡Un usuario promedio escucha 17 horas de música diarias!, pero tal vez no de manera activa.

 Por último, la pantalla fue también una compañera y sirvió para dejar más claro el mensaje de la música. Tal es el caso de Smack my bitch up que es considerado el video más controversial de la historia de MTV, la canción fue compuesta por el grupo británico The Prodigy y fue lanzado a finales de 1997. También en el caso de Sinéad O’Connor, que utilizó dicho medio para ‘apantallarnos’ con una fuerte crítica en la televisión en vivo mientras reinterpretaba una canción de Bob Marley.

La música no ha muerto, pero ¿por qué me parece tan ausente?

 

Jacobo Cerda: Destacado pianista y compositor que reside en Guanajuato. Ha sido beneficiario de la beca Jóvenes Creadores 2015-2016 por su proyecto Jazz Aumentado. Egresado de la carrera de Composición por la UG, bajo la tutela de Roberto Morales Manzanares.

 

Esta nota forma parte de la edición 108 de la Revista Alternativas, conoce el contenido completo aquí.


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